19 enero, 2015

Fudge de Chocolate (sin azúcar y sin huevo)

Hace ya un tiempo que decidí reducir mi ingesta de azúcar notablemente y aunque parezca un desastre decirlo para una pastelera por vocación, gracias a ello he descubierto muchas alternativas para endulzar el paladar sin usar azúcar blanco. Qué me dices de los dátiles? Yo los adoro...


Ya os dije que me he vuelto una friki del coco, y no lo digo sólo por la leche de coco, si no por el aceite de coco. El aceite de coco es uno de esos alimentos que llaman "superalimentos" por las propiedades beneficiosas que tienen para nuestro cuerpo. Yo hace mucho que lo uso e incluso cocino con él, ya que es el único aceite que a temperaturas altas que no se vuelve tóxico.

Os hablo del aceite de coco y de los dátiles, porque son los ingredientes estrella de esta receta, sin quitarle importancia al nuestro más que seguro conocido cacao en polvo... Pues desvelado el secreto, vamos allá!


Para esta delicia de chocolate, atención, sin azúcar añadido sólo necesitas:
  • 170 gr de dátiles desgüesados. Usa unos buenos dátiles, es decir, es la base de la receta, así que procura coger los mejores que encuentres. Aunque por supuesto te servirán los que te sobraron de estas Navidades, sea de donde sean! Para esta receta, he usado unos dátiles espectaculares que se llaman Flor de dátil. Son enormes, súper carnosos y dulces. Una joya vamos. Los encontré de casualidad en Casa Perris, una tienda de frutos secos en la que es difícil no encontrar aquello que buscas. Se encuentra en el Born, en la Plaça Comercial y siempre que paseo por el Born, le hago una visitilla para llevarme algo rico para mi despensa.
  • 180 ml de agua hirviendo.
  • 90 gr de aceite de coco virgen extra.
  • 90 gr de cacao en polvo puro.
  • Media cucharadita de stevia en polvo.
  • Media cucharadita de extracto de vainilla.
  • Un pizquita de sal.



Proceso:

  • En un robot de cocina, pon los dátiles desgüesados y en trocitos, el aceite de coco y tritúralo junto con el agua caliente hasta que quede una pasta lo más fina posible.
  • Después añade el cacao, la sal y la vainilla y vuelve a mezclarlo todo en el robot un par de minutos. Te quedará una masa cremosa, tipo nocilla, imposible irresistirse meter el dedo para probarlo.
  • Coge un molde que puedes desmoldar por debajo. Mejor si es cuadrado o rectangular. Pon en la parte de abajo papel de cocina para que después sea más fácil de desmoldar.
  • Extiendes la masa dentro del molde de manera uniforme de unos 2 cm de grosor aproximadamente.
  • Deja enfriar en la nevera unas 3-4 horas.
  • Cuando lo saques, con un cuchillo húmedo corta todo los laterales para sacar el molde. Vuelve a mojar el cuchillo y simplemente, córtalo como más te guste.
  • Puedes espovorear por encima un poco más de cacao en polvo, un poco de cayena molida o unas escamas de sal. Lo que más te guste.

Y eso es todo! Ahora sólo toca disfrutarlo. Es un bocado irresistible, de eso estoy segura. Y lo mejor de todo, zero azúcar.


Esta receta la descubrí en Harriet Emily.

Espero que os guste!


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