10 junio, 2013

Tarta Selva Negra



Aquí os dejo esta deliciosa receta de origen alemán que su ingrediente estrella son: las cerezas. Una deliciosa fruta que sólo nos deleita durante una corta temporada del año y que el kilo vale un ojo de la cara. Esa fruta, sí señor. Pero vale la pena. Particularmente pienso que esta tarta tiene un aire muy navideño y que sería ideal para regalarla en esa época del año, sólo que hay un pequeño problema... Y es que no suelen haber cerezas en Navidad. Ooooooooh.... Pero sin embargo, es una buena tarta para comer en este periodo en la que no nos queremos "pasar" demasiado con lo dulce... Porque aquí donde la veis, tan apetitosa e irresistible, no es nada empalagosa ni excesivamente dulce. Es una tarta súper esponjosa y aireada que tiene ese fantástico sabor a cerezas, gracias al almíbar de cerezas y los trocitos que se esconden dentro de la tarta. Es... Fantástica!






Bizcocho:

- 3 huevos
- 90 gr de azúcar 
- 70 gr de harina 
- 20 gr de cacao en polvo
- pizca sal
- 1 cucharada de café rasa de levadura química

Molde de 20 o 18 cm 
20 minutos 180°C

Batimos los huevos con el azúcar hasta triplicar volumen.
Tamizamos la harina, el cacao, la levadura y la sal y lo añadimos en tres veces a la mezcla de huevos y azúcar con una espátula, con movimientos envolventes, evitando bajar volumen lo mínimo posible.
En el molde debidamente encamisado (mantequilla y harina) echamos la mezcla e introducimos en el horno 20' a 180°C.


Almíbar de cerezas:

- 100 gr de cerezas frescas descorazonadas
- 100 gr de azúcar 
- 100 gr de agua
- 20 gr de kirsch (licor de cereza)

Con un deshuesador de cerezas, quitamos los huesos de las cerezas y los ponemos en un cazo con el azúcar, el agua y el licor de cereza. Si no tenemos deshuesador, nos apañamos como podamos, y si no encontramos el licor de cereza, podemos poner cualquier otro licor o nada.
Llevamos a ebullición sin sobre cocer las cerezas, si no pierden frescura y sabor.
Reservaremos el almíbar para bañar cada capa de bizcocho. Poner en la nevera para que no esté caliente cuando empapemos el bizcocho.
Las cerezas cocidas con el almíbar las reservaremos, unas enteras para poner encima de la tarta, y otras cortadas en trozos que pondremos con la nata que irá entre capa y capa de bizcocho.




Relleno:

- 500 gr de nata
- 2 cucharadas soperas de azúcar glas
- confitura de cerezas. La podéis comprar ya hecha, o si no, esta sería la receta:
   - 250 gr de cerezas
   - 125 gr de azúcar 
   - 5 gr de pectina (necesaria porque las cerezas no tienen pectina) La pectina la podéis encontrar en tiendas de repostería especializada.
      Mezclaremos la pectina con el azúcar.
      En un cazo, pondremos las cerezas deshuesadas, con la mezcla de azúcar y pectina y llevaremos a ebullición. 
      Cuando ya tenga una consistencia de confitura (10-15 min aprox), lo retiraremos del fuego, lo trituraremos y colaremos.  


Para montar la nata tenemos q tener en cuenta un par de cosas:
- La nata debe estar bien fría, y mejor aún, si el bol donde la batirás y las varillas también lo están. Para eso, los puedes meter en la nevera un rato.
- El azúcar lo echaremos cuando esté casi montada y la cantidad será dependiendo de cuanto dulce os guste. Yo he puesto dos cucharadas soperas no muy colmadas de azúcar glas.
- No sobre pasarse con el batido, si no se empezará a cortar, a amarillear y se volverá mantequilla. Debe marcar varillas y ser consistente, a partir de ahí, dejar de batir.


El montaje:


Para el montaje necesitaremos:

- Chocolate negro para fundir
- Virutas de chocolate negro
- Azúcar glas

Y ahora, una vez tenemos el bizcocho, el almíbar, la confitura y la nata hechos, vamos a montar la Selva Negra. Aquí os dejo este dibujo donde podréis ver el orden del montaje.


Por si no se entiende muy bien, os escribo el orden de cómo va, desde el primer paso que tenéis que montar, hasta el último:
  1. La chablonner (chocolate negro fundido pintado en la primera capa de bizcocho y endurecido)
  2. Bizcocho con chablonner. El chocolate endurecido deber quedar abajo. Después empapamos la parte superior del bizcocho con un pincel con el almíbar de las cerezas.
  3. Una fina capa de confitura de cerezas.
  4. Una capa de 1,5 a 2 cm de nata montada.
  5. Distribuir por la nata trocitos de cerezas.
  6. 2ª parte del bizcocho y lo empapamos con el almíbar por encima.
  7. Una fina capa de confitura de cerezas.
  8. Una capa de 1,5 a 2 cm de nata montada.
  9. Distribuir por la nata trocitos de cerezas.
  10. 3ª parte del bizcocho y lo empapamos con el almíbar por encima
  11. Cubrimos toda la tarta con nata montada, quedando de 0,5 a 1 cm de grosor.

Aquí os lo paso a detallar mejor:

Chablonner:

Es un término francés pastelero que no deja de ser una base de chocolate atemperado q se pone a muchas tartas para "aguantar" la tarta y darle un crujiente al bocado de la tarta. Diríamos que le da cierto caché a la tarta.

1º- Para ello derretiremos chocolate suficiente para cubrir lo que sería la primera base de bizcocho. La pintamos con el chocolate fundido hasta hacer un fina capa y lo ponemos a enfriar en nevera hasta que endurezca.
Entonces le daremos la vuelta y lo dejaremos en la parte inferior de la tarta. 
La chablonner la pondremos mejor cuando ya hayamos cortado el bizcocho en tres partes.

2º- Antes de cortar el bizcocho, nos aseguraremos de que no está caliente, si no se apalmacerán las migas y lo estropearemos. Así que una vez frío, lo cortaremos en tres partes de igual grosor e igualaremos la parte de arriba si nos ha quedado un poco abombada.

Bizcocho empapado con el almíbar:

3º- Cada capa de bizcocho la empaparemos con un pincel con el almíbar de las cerezas.

Confitura de cerezas:

4º- Después de cada capa de bizcocho empapado con el almíbar, pondremos una fina capa de confitura de cerezas ( 1-2 milímetros), excepto en la capa de bizcocho final.

Nata con cerezas a trozos:

5º- Después de poner la capa de confitura, pondremos una capa de entre 1 y 2 cm de nata. Si quieres te puedes ayudar de una manga pastelera para este procedimiento. Vigila q ni el almíbar ni la confitura estén calientes antes de poner la nata, si no se derretirá la nata cuando la pongas sobre la confitura.
Antes de taparlo con la segunda capa de bizcocho, distribuiremos por toda la capa de nata, los trocitos de cerezas. A gusto.

6º- Volveremos a repetir los pasos 3º, 4º y 5º una vez más.

7º- Acabamos con la última capa de bizcocho, a la que podremos empapar ligeramente con almíbar. Empujaremos suavemente para distribuir bien el relleno.




8º- Acabamos la nata cubriéndola toda la tarta por la superficie y los laterales, con un grosor de 1 cm de nata aproximadamente.

9º- Y por último, cubrimos la tarta con virutas de chocolate y ponemos las cerezas enteras en almíbar que habíamos reservado antes. Podéis espolvorear azúcar glas si queréis tener este acabado.



Esta tarta se debe conservar en nevera ya que el ingrediente que más abunda es la nata. Es una tarta muy suave, aunque no lo parezca, ya que el bizcocho es muy aireado y esponjoso y la nata tiene una textura muy suave y también aireada. Es decir, que no es como la crema de mantequilla, que aunque es muy sabrosa, es mucho más contundente.
No tendrás problema en acabarte una ración de Selva Negra, ya que no empacha. Te diría incluso que no podrás resistirte a repetir de nuevo.
Además el gustito a cereza y el chocolate de las virutas, le da ese sabor intenso tan típico de este postre alemán.



A que estás esperando? Aprovéchate de la temporada de cerezas para hacer esta espectacular tarta.

Date un gusto y saborea al máximo la vida, que son dos días!!!


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