14 enero, 2013

Tarta de Queso con Frutos rojos. Un mes para San Valentín

Si os pasa como a mí, que llega San Valentín, le queréis preparar algo dulce y romántico a vuestro chico, pero al final la tarta en forma de corazón te la acabas comiendo tú, pues ahí va un remedio. Si no queréis desistir de hacerle algo con vuestras manos (OO', ha sonado muy mal... Lo sé) pues ahí va un postre que nunca falla, al menos en mi caso, Tarta de Queso con Mermelada de frutos rojos.
Este postre ha tenido mucho éxito, y no es para menos, porque está delicioso. Y como más de una me lo habéis pedido, ahí va, lo prometido es deuda. Yo estoy deseando volverlo a hacer.







Esta tarta consta de tres partes que os detallo a continuación con sus respectivos ingredientes:

Masa crujiente:

- 100 g de galletas Crackers
- 75 g de mantequilla pomada
- 50 g de azúcar
- 25 g de harina
- 15 g de agua

Relleno:

- 250 g de queso fresco, Philadelphia
- 80 g de azúcar
- 1 huevo
- Ralladura de medio limón
- 2 g de sal
- 50 g de mantequilla fundida
- 30 g de harina
- 40 g de pasas (opcional)

Mermelada de Frutos del Bosque:

- 125 g de frutos rojos
- 100 g de azúcar
- 30 g de zumo de limón

No se si os lo he dicho alguna vez, pero os aconsejo que os preparéis todos los ingredientes antes de empezar, así os ahorrareis sustos y luego va todo sobre ruedas. Que conste que os he avisado...

Empezamos!!

Masa crujiente:

Antes de nada, tendréis que buscar un aro de unos 16 cm de diámetro, por unos 4 cm de ancho para hacer la medida de la tarta. Al menos, estos son los ingredientes para hacer la tarta de esta medida. También podéis hacer dos tartas más pequeñas, o doblar los ingredientes di queréis hacer una tarta de 30 cm de diámetro. Si tenéis un molde de bizcocho de esta medida, podéis utilizarlo, pero quitándole la base.


1- Trituraremos las galletas saladas, más conocidas como Crackers o gallegas Tuc. Normalmente vienen en paquetes individuales de 4 galletas dobles. Serán 4 paquetes, que sumarán los 100 g de galletas. Las galletas deben estar bien trituradas, a ser posible en una Thermomix, o trituradora convencional. Pero deben quedar prácticamente hechas polvo.

2- Añadiremos a la mezcla de la harina de las galletas, la mantequilla pomada, el azúcar, la harina y el agua. Integramos con las manos hasta que quede una masa homogénea y compacta, sin que desmigue. Si queda muy suelta, le añadiremos una cucharada de agua más, hasta que consiga la consistencia deseada.
3- Extendemos la masa entre dos hojas de papel de horno con un rodillo hasta conseguir un grosor de unos 3-4 milímetros. Introducimos en el congelador sin retirar el papel para que se endurezca la masa y podamos troquelarla más tarde con el aro.
4- Mientras engrasamos con mantequilla la parte interior del aro, para que después nos resulte fácil sacar el molde.
5- Ponemos a calentar el horno a 180ºC
6- Cogemos una bandeja de horno donde hornearemos la base de la tarta y le ponemos un papel de horno, al cual le untaremos mantequilla.
7- Después de unos 10-15 minutos aproximadamente, sacaremos la masa que tenemos en el congelador. La masa tiene que estar casi rígida para poderla trabajar.
8- Sacaremos una hoja de papel de horno y troquelaremos la base de tarta con el aro que hayamos escogido.
9- Con el resto de la masa, haremos tiras de unos 3,5 cm, lo justo para cubrir hasta la base superior de la alta, y los iremos poniendo en la parte interior del aro, mirando de que no quede ningún agujero ni grieta. A medida que vamos tocando la masa, vamos viendo que se va ablandando más. No debe estar demasiado blanda, pero aprovecharemos ese momento en que empieza a reblandecerse para cubrir bien todo el lateral del aro hasta arriba. Luego podemos igualar la parte de arriba con un cuchillo y cortar los trozos que sobresalgan.
10- Introducimos en el horno ya precalentado a 180ºC y lo dejamos cocer durante 10 minutos.
11- Una vez hecha la base de la tarta, la retiramos del horno y reservamos la bandeja en un lugar que no moleste. Bajamos el horno a 160ºC, que es como necesitaremos el horno para cocer el relleno.

Relleno:

1- En un bol, echamos el queso Philadelphia, y con ayuda de unas varillas lo desmenuzamos bien hasta que quede cremoso.
2- Añadimos la yema del huevo, la ralladura de limón, la sal, la mitad del azúcar y la harina. Lo mezclamos con una espátula enérgicamente, hasta que estén todos los ingredientes integrados.
3- Por otro lado montamos la clara del huevo a punto de nieve. Cuando esté prácticamente montada, añadimos la otra mitad del azúcar y seguimos batiendo un minuto más.
4- Introducimos la clara montada a la mezcla de queso en 2-3 veces con la espátula, con movimientos envolventes, evitando quitar esponjosidad a la mezcla.
5- Por último, añadimos a la mezcla la mantequilla fundida, mezclamos con espátula.
6- Si queréis añadirle pasas, sería en este momento. Mejor ligeramente enharinadas. Echamos en la mesa y mezclamos con la espátula.
7- Echamos la mezcla a la base de la tarta ya cocinada con anterioridad, hasta cubrir el borde la base.
8- Introducimos en el horno, que ya reducimos anteriormente a 160ºC, unos 20 minutos aproximadamente.
9- Es probable que necesite más tiempo. Comprobar pasado los 20 min con un palillo si la masa está cocida. El palillo debe salir limpio.

Mermelada de Frutos del bosque

1- Podemos empezar a preparar la mermelada mientras se cocina el relleno.
2- Ponemos la fruta en un cazo a hervir con el azúcar. Podemos utilizar frutos rojos congelados, como por ejemplo los de La Sirena.
3- Dejamos hervir. Empezará a espumar, pero hasta que no empiece a a espesar, no añadiremos el zumo de limón. Para saber cuando echaremos el zumo de limón, dejaremos caer una gota de la mermelada en un plato y tiene que quedar en forma de bola y no formar charco.
4- Un vez echado el zumo de limón, dejamos hervir 2 minutillos más.
5- Retiramos del fuego. Trituramos y pasamos por el colador para quitarle las pepitas y los huesecillos.

Final:

1- Una vez ya hemos retirado el relleno del horno y está cocido, le echaremos la mermelada por encima hasta cubrirlo totalmente. Si ensuciamos un poco el aro no pasa nada, luego cuando se enfríe y desmoldemos, quedará perfecto.
2- Dejamos enfriar un poco y cuando esté más templado introducimos en la nevera.
3- Dejamos en nevera mínimo 2-3 horas.
4- Sacamos de la nevera y con mucho cuidado le sacamos el aro que nos ha servido todo este tiempo de molde. Si hace falta nos ayudamos con la punta de un cuchillo para desmoldarlo.
5- Ya está listo para comer!!! Pero podemos seguir guardando en nevera hasta el momento que se vaya a consumir




Espero que logréis enamorarles más aún si cabe!! 



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